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miércoles, 13 de enero de 2016

Crónica viaje a Santoña

El pasado puente de diciembre, el Grupo de Anillamiento Aegithalos organizó un viaje ornitológico a las Marismas de Santoña y otras zonas cántabras aledañas.
El viaje en general se caracterizó por unas temperaturas anormalmente altas y por un continuo régimen de vientos del sur, lo que unido al cálido otoño que se está produciendo y la escasez de temporales y períodos fríos, implicó una escasez de especies más raras y norteñas en la zona, las cuales nos suscitaban el mayor interés de observación. Aún así, el viaje nos deparó numerosos momentos y avistamientos a destacar.

Sábado 5 de diciembre:
Esta jornada la dedicamos a recorrer los puntos de observación más representativos para las fechas dentro de las Marismas de Santoña.
Comenzamos nuestro recorrido frente al albergue, donde estuvimos alojados, en un espigón frente a las Marismas de La Lastra y el Canal de Boo (1), sobre el cual divisamos especies interesantes como martín pescador (Alcedo atthis), garza real (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzetta), zarapito real (Numenius arquata), zarapito trinador (Numenius phaeopus), archibebe común (Tringa totanus) y sobre todo, llamó la atención la cercana presencia de varios ejemplares de gavión atlántico (Larus marinus).

Ejemplares de gavión atlántico (Larus marinus), se dejaron ve a corta distancia.

Posteriormente, en Bengoa y Canal de Boo (2), pudimos observar gran cantidad de anátidas, en especial el ánade rabudo (Anas acuta), así como las primeras espátulas (Platalea leucorodia), garceta grande (Egretta alba) y otras especies de limícolas, como agachadiza común (Gallinago gallinago), archibebe claro (Tringa nebularia). Además, pudimos ver rapaces como el aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). No debe desmerecer la presencia en esta zona de otras pequeñas aves, como reyezuelo sencillo (Regulus regulus), cistícola buitrón (Cisticola juncidis) o curruca cabecinegra (Sylvia melanocephala).
Además, nos pudimos acercar al puerto de Santoña (3) para ver otras aves de interés, como el colimbo grande (Gavia immer), de los pocos invernantes específicos presentes, aunque es cierto que a gran distancia, además de zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), o barnacla carinegra (Branta bernicla), esta última con un pequeño grupo de ejemplares. A esto añadir la proximidad de ejemplares de cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis), claramente diferenciables de los más abundantes cormoranes grandes (Phalacrocorax carbo).

Ejemplares de zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), muy abundantes por todas las áreas portuarias de Santoña.

Ya en jornada de tarde, pudimos aproximarnos al Convento de Montehano y observar todo el Canal de Hano (4) desde sus característicos espigones. No hubo mucha suerte para lo que suele ofrecer este lugar, salvo varias especies de limícolas, como andarríos chico (Actitis hypoleucos) o archibebe claro (Tringa nebularia). Se pudieron observar a mayor distancia bandos numerosos de ánade silbón (Anas penelope) y barnacla carinegra (Branta bernicla), alguna espátula (Platalea leucorodia) en vuelo y lavandera cascadeña (Motacilla cinerea). También durante unos segundos observamos los lances de pesca de dos charranes patinegros (Sterna sandvicensis), lanzándose contra el agua y con acrobacias en vuelo. Antes de abandonar esta zona, nos aproximamos a la cantera frente al convento para buscar al treparriscos, pero no hubo suerte, salvo el avistamiento de cernícalo vulgar (Falco tinnunculus).
Después nos fuimos al Escalante (5), primero a su cantera y después a su pólder. En la primera observamos avión roquero (Ptyonoprogne rupestris) y frente al mismo, en las marismas y pastizales, se divisaron espátulas (Platalea leucorodia) y cigüeñas blancas (Ciconia ciconia), entre otras limícolas y anátidas. Metros más allá, junto al Pólder de Escalante, pudimos observar halcón peregrino (Falco peregrinus) y multitud de ánades silbones (Anas penelope), pero se nos resistieron ánsares y treparriscos.
Ya para cerrar la jornada y ver atardecer, nos desplazamos a Cicero-Sollagua (6) para divisar la amplia marisma con la bajamar, siendo aquí protagonistas las limícolas, como ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus), chorlito gris (Pluvialis squatarola), chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), correlimos común (Calidris alpina), zarapito real (Numenius arquata), zarapito trinador (Numenius phaeopus), así como gran cantidad de ánade silbón (Anas penelope) y ánade azulón (Anas platyrhynchos). Aquí leímos varios ejemplares de zarapito real marcados con anillas de colores.

Domingo 6 de diciembre:
Este día, recorrimos diversas zonas de rías, cabos, estuarios y lagunas más interesantes de la Costa Oriental Cántabra y Bahía de Santander. 
Comenzamos el día aún en las proximidades de Santoña, visitando las Charcas del Sorbal (7), en las que sorprende la proximidad con la que se dejan observar las aves, en especial las anátidas presentes: ánade friso (Anas strepera), ánade azulón (Anas platyrhynchos), porrón europeo (Aythia ferina), porrón moñudo (Aythia fuligula), cuchara común (Anas clypeata), así como aves acuáticas como zampullín común (Tachybaptus ruficollis), gallineta común (Gallinula chloropus), focha común (Fulica atra), rascón europeo (Rallus aquaticus) o pequeñas aves como cettia ruiseñor (Cettia cetti), curruca capirotada (Sylvia atricapilla) y acentor común (Prunella modularis). No faltaron en esta zona los elegates cisnes vulgares (Cygnus olor).
Después cambiamos el “chip” y nos fuimos a la costa, para visitar el Cabo de Ajo (8), cuyas interesantes especies que suele albergar no creímos poder encontrar y así fue, salvo los omnipresentes colirrojos tizones (Phoenicurus ochruros) y bisbitas pratenses (Anthus pratensis), poco más se pudo ver. Lo mismo ocurrió con las aves marinas, exceptuando algún lejano alcatraz atlántico (Morus bassanus), gaviotas patiamarillas (Larus michahellis) y gaviotas sombrías (Larus fuscus). Lo que no pensábamos encontrarnos fue un mar bastante embravecido, con olas de de 4-5m de altura, que golpeaban con fuerza y activaban los “bufones” o “sifones”, que expulsaban agua en la proximidad del acantilado, con su peculiar y potente sonido.

El Cabo de Ajo, que sirve como atalaya para la observación de aves marinas, no nos deparó gran variedad ornitológica, pero sí un bonito espectáculo con el mar “picado”.

Las grandes olas de de 4-5m de altura, golpeaban con fuerza y activaban los “bufones” o “sifones”, que expulsaban agua en la proximidad del acantilado.

Seguidamente nos dirigimos a las praderas y campas próximas a la Playa de Langre (9), observando bandos de estorninos negros (Sturnus unicolor) y algunos de ellos estorninos pintos (Sturnus vulgaris), garzas reales (Ardea cinerea) y milanos reales (Milvus milvus). Nos acercamos a esta bella playa a observar la furia del mar y la bruma al romper las olas en la playa casi inexistente.
Nuestra próxima parada era en la punta del rostro de Pedreña (10) y sus alrededores, donde apenas encontramos excesiva actividad excepto presencia de zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis) y martín pescador (Alcedo atthis). Cerca del paseo de Pedreña, encontramos un nutrido grupo de limícolas haciendo múltiples zigzagueos en vuelo sobre el agua y posteriormente descansando en una superficie rocosa, compuesto por vuelvepiedras común (Arenaria interpres), correlimos común (Calidris alpina) y correlimos tridáctilo (Calidris alba).

Descansando en una superficie rocosa, vuelvepiedras común (Arenaria interpres), a la izquierda y correlimos común (Calidris alpina), a la derecha.

Ya por la tarde nos acercamos a El Astillero (11), tanto a las Marismas Blancas, como a las Marismas Negras. No pudimos dar con el porrón osculado, que suele frecuentar las primeras, pero las aves presentes eran variadas, con buenos avistamientos de cisne vulgar (Cygnus olor), porrón europeo (Aythya ferina) y aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus). Además, pudimos acercarnos a la aledaña Ría de Boo, donde se observó charrán patinegro (Sterna sandvicensis), garza real (Ardea cinerea), zarapito real (Numenius arquata), andarríos chico (Actitis hypoleucos), además de algún gavión atlántico (Larus marinus). Una vez en las marismas negras, pudimos deleitarnos con las ajetreadas agujas colinegras (Limosa limosa), ánades rabudos (Anas acuta) y archibebes claros (Tringa nebularia).
Ya al final de la tarde, nos desplazamos al Pozón de la Dolores (12), donde nada más llegar pudimos observar decenas de ánsares comunes (Anser anser), entre los cuales no pudimos diferenciar ningún otro pariente de estos, presente en ocasiones. Nuestro objetivo era acercarnos a la bonita y encajada laguna y buscar el avetoro, pero la propiedad privada, presencia de perros vigilantes y su dificultad de acceso, impidió lograr nuestra meta.
Ya con el día tocando a su fin, aún tuvimos tiempo de acercarnos a las santanderinas Marismas de Alday (13), en las cuales, al llegar, observamos un grupo de avefrías europeas (Vanellus vanellus), que se ocultó rápidamente tras una linde de arbustos. Aquí pudimos ver varias anátidas a corta distancia, como el cuchara común (Anas clypeata) y ya sin mucha luz, pudimos ver un aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus), volando junto a un busardo ratonero (Buteo buteo), que se posó en un poste y al cual pudimos analizar su extraño patrón de colorido del plumaje, anormalmente claro y con manchas marrones de peculiar distribución.

Lunes 7 de diciembre:
Nos propusimos este día ampliar el espectro y tipología de aves observables y emprendimos rumbo hacia el centro-occidente cántabro, para acudir primeramente al Monumento Natural de las Sequoias del Monte Cabezón (21), cerca de Cabezón de la Sal y Comillas, peculiar formación boscosa de 2,5 ha. y 848 pies de Secuoya Roja o de California (Sequoia sempervirens), plantada en la década de los 40, con fines experimentales. Aquí nuestro objetivo fue el picamaderos negro, pero nos tuvimos que conformar con pito real (Picus viridis), pico picapinos (Dendrocopos major), lúgano (Carduelis spinus), carbonero garrapinos (Parus atter) y herrerillo capuchino (Lophophanes cristatus), especies típicas de bosques de coníferas éstas últimas.

El llamativo lugar del Monumento Natural de las Sequoias del Monte Cabezón, con ejemplares de gran altura y porte, paraíso de las aves forestales

Luego emprendimos marcha hacia el cercano Parque Natural del Saja-Besaya, más concretamente al Robledal-Hayedo de Ucieda o monte del mismo nombre (22). Aquí iniciamos la ruta del “Haya Corva”, de 13 km de longitud, impresionantes y densos bosques con amplias vistas de los Picos de Europa Orientales. Se alternaban zonas mixtas de robles y hayas con masas monoespecíficas de ambas, en las que los acebos y otros ejemplares arbóreos de gran porte llamaban la atención, unido al todavía llamativo color otoñal en muchas áreas.
Nuestro objetivo era el de observar aves forestales, con especial atención al picamaderos negro y al pico mediano, observados con cierta frecuencia en la zona. Finalmente se resistieron a aparecer, pero algunos bandos mixtos esporádicos nos depararon observaciones de especies como carbonero palustre (Poecile palustris) o camachuelo común (Phyrrula phyrrula), acompañados por otros páridos, trepador azul (Sitta europaea) o agateador común (Certhia brachydactyla). También pudieron se pudieron observar rapaces como buitre leonado (Gyps fulvus) o águila real (Aquila chrysaetos).

Aspecto de las extensas masas mixtas de roble y haya con su espectacular colorido.

Como aún nos quedaba jornada, decidimos acercarnos a la Ría de la Rabia (23) y a la Playa de Oyambre (24), dentro del Parque Natural del mismo nombre. Pocas observaciones en la zona de la ría, exceptuando andarríos chico (Actitis hypoleucos), zarapito real (Numenius arquata), archibebe claro (Tringa nebularia) y bandos de garcilla bueyera  (Bubulcus ibis), desplazándose estas últimas a un dormidero en el cercano campo de golf. 
Además, desde la Playa de Oyambre, aparte de las tarabillas europeas (Saxicola rubicola) cerca de las dunas, pudimos observar un bando de anátidas en el mar, las cuales no logramos determinar por factores de visibilidad, lejanía a la costa y estado de la mar.

Martes 8 de diciembre:
Nuestro último día de puente, decidimos aprovechar la mañana y el cambio de tiempo que se preveía al final de la misma, por nuevas zonas de las Marismas de Santoña, en la que el ambiente más fresco y algo de lluvia, romperían la monotonía de días anteriores.
Saliendo del albergue, pudimos observar el imponente vuelo de cuatro cisnes vulgares (Cygnus olor). Comenzamos en el cercano Observatorio de La Arenilla (31), en el que a pesar de no poder entrar, pudimos observar plácidamente varias especies de limícolas, zarapito real (Numenius arquata), archibebe claro (Tringa nebularia), chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), o vuelvepiedras común (Arenaria interpres). Además, se dejaron ver garcetas comunes (Egretta garzetta), garzas reales (Ardea cinerea) y lo mejor de todo, un halcón peregrino (Falco peregrinus), en una torreta eléctrica, donde estaba plácidamente cuidando su plumaje y dormitando.

Amanecer en las templadas mañanas junto al albergue donde nos alojamos.

Posteriormente, acudimos a Gandarias y la Marisma de La Saca (32), donde se observaron dos ejemplares de morito común (Plegadis falcinellus), moviéndose por distintos puntos de la zona, así como los raros zampullines cuellirrojos (Podiceps auritus), al menos dos ejemplares, distinguibles por el mayor contraste entre tonos claros y oscuros de cabeza y cuello, respecto a su pariente cercano, el también presente zampullín cuellinegro (Podiceps nigricollis), mucho más “sucio”. También observamos alguna espátula común (Platalea leucorodia), andarríos chico (Actitis hypoleucos), ánade silbón (Anas penelope), cerceta común (Anas crecca) y cigüeña blanca (Ciconia ciconia).
La lluvia hizo amago aquí de estropear la mañana, pero fue efímero, ya que pudimos proseguir nuestro itinerario hasta el Puerto de Colindres (33), donde se pudo observar desde muy cerca un colimbo grande (Gavia immer), al que luego se unió otro ejemplar. Además, en el fango junto a Treto, merodeaba un gran bando de agujas colinegras (Limosa limosa), con su búsqueda de alimento en modo “máquina de coser”, una de ellas marcada con anilla de color. Más alejada de éstas, se observó a distancia un ejemplar de águila pescadora (Pandion haliaetus), que posteriormente fue volando más cerca de nuestra posición. También a lo lejos se observaban bandos numerosos de ánade silbón (Anas penelope).
Después nos desplazamos a las bellas zonas de la Playa del Regatón (34), junto al Puntal de Laredo, donde aparte de las espléndidas vistas de la Ría de Santoña, pudimos ver, a larga distancia, bandos de barnacla carinegra (Branta bernicla), gavión atlántico (Larus marinus) y numerosos charranes patinegros (Sterna sandvicensis), en sus curiosos posaderos de las boyas. Junto a las dunas, también cantaban currucas cabecinegras (Sylvia melanocephala) y reyezuelos listados (Regulus ignicapilla).
Por último, finalizamos la mañana en la extensa playa de la Salvé de Laredo (35), donde lo más llamativo fue la presencia en el mar frente a nuestra posición de dos colimbos grandes (Gavia immer), que no paraban de zambullirse en el agua.

En resumen, unos días sin avistamientos excepcionales, pero con más de 100 especies vistas u oídas, buen ambiente, visitando lugares de gran belleza, con intercambio de experiencias entre los presentes, un buen compadreo fuera del campo, algún torneo de ping pong, salidas nocturnas por Santoña y en definitiva con ganas de repetir en una próxima ocasión.

martes, 28 de abril de 2015

Excursión a la Mancha Húmeda

El pasado día 18 de abril, cuatro de los miembros de nuestro grupo partimos hacia “La Mancha Húmeda” para disfrutar de un gran día de pajareo.

la "Mancha Húmeda" es una de las zonas con mayor atractivo ornitológico de España

Hacia las 10 de la mañana llegábamos a las lagunas de Lillo donde nos recibían con sus acrobáticos vuelos las pagazas piconegras. Aparecían también los primeros aguiluchos laguneros, que nos acompañarían ya durante el resto del día, y los inquietos correlimos menudos. Sin limitar la observación a los humedales, en sus alrededores pudimos encontrar trigueros, collalba rubia y gris, alondras, cuervos, rabilargos y un largo etcétera.

el omnipresente triguero, cuyo constante canto es uno de los sonidos de la primavera

Nuestra siguiente parada fue la laguna “La Larga” en Villacañas. Aquí aparecerían los primeros flamencos, que nos deleitarían con su espectacular vuelo. Además, patos cuchara, ánade real y patos colorados. Por las orillas encontramos varias especies de limícolas entre las cuales nos llamó la atención un precioso macho de combatiente que ya mudaba su plumaje para la época de cría. La banda sonora de esta laguna la pusieron las abubillas y los abejarucos. Una sorpresa nos esperaba en una laguna aledaña ya que avistamos un par de ejemplares de cerceta carretona, que por estas fechas ya suelen haber abandonado nuestras latitudes.

archibebe común

flamencos en vuelo

De camino a Villafranca de los Caballeros hicimos dos paradas en las lagunas de Tirez y Peñahueca. En ninguna de las dos avistamos gran cosa, pero en el camino que conducía a la laguna de Peñahueca nos encontramos dos sorpresas. La primera fue un solitario ejemplar de avutarda que nos deleitó con su pesado vuelo. La segunda la encontrábamos a la entrada a la laguna: llamaron nuestra atención dos pequeños pajarillos que se hallaban posados sobre los matorrales. Cuál fue nuestra sorpresa cuando al enfocar con nuestros prismáticos nos dimos cuenta de que se trataba de ¡dos machos de tarabilla norteña! Decidimos que sólo por poder disfrutar de estas dos especies, ya había merecido la pena hacer esta parada.

pajareros en busca de nuevas especies que apuntar en su libreta de campo

Ya en Villafranca de los Caballeros se levanto un viento fuerte que no paró en el resto del día. En la laguna Grande pudimos disfrutar de varias especies entre las que encontramos las fochas, somormujo lavanco, cormorán y pato colorado. Decidimos que la parada de la comida la haríamos en la laguna Chica y allí que nos fuimos con nuestros bocatas. Dentro del observatorio que allí se encuentra pudimos disfrutar de nuevo de los patos colorados y del precioso vuelo de la garza imperial. Pero la mayor sorpresa fue cuando, bocadillo en mano, sentimos una vibración y escuchamos un sonido muy grave. Cuando se repitió por segunda vez no tuvimos duda ¡se trataba de un avetoro! Su sonido se repitió cada poco tiempo pero no pudimos localizarlo ya que nos encontrábamos en una zona de carrizo muy densa y además se le puede escuchar desde muy lejos.

Después de comer nos dirigimos a Alcazar de San Juan. Allí se concentraban un gran número de ruidosas gaviotas pero entre ellas pudimos distinguir al fumarel común y al cariblanco. En el agua encontramos muchas especies de acuáticas entre las que destacamos a la malvasía cabeciblanca.

fumarel común

La siguiente parada fue la Laguna del Pueblo, de Pedro Muñoz. Allí nos entretuvimos, sobretodo, persiguiendo a los papamoscas cerrojillo y los mosquiteros musicales que se concentraban en los árboles de las orillas.
Ya bien entrada la tarde nos dirigimos a nuestra última parada la laguna de “Manjavacas”. La concentración de flamencos y  especies limícolas que había en esta laguna era espectacular. A pesar del contraluz que había en la zona donde estuvimos pudimos apreciar una gran diversidad de especies de limícolas: combatientes, archibebes, correlimos menudo y común, chorlitejo grande, chico y patinegro, y un largo etcétera.
Y así, con 84 especies diferentes de nuestra avifauna, terminó nuestro día por “La Mancha Húmeda”

* puede consultarse el listado de especies detectadas en los comentarios de esta misma entrada

viernes, 13 de diciembre de 2013

Viaje ornitológico a Extremadura

El pasado puente de diciembre lo pasamos en Extremadura, en lo que fue un estupendo viaje ornitológico, donde además de pajarear tuvimos tiempo de visitar distintos ambientes, paisajes y pueblos de esta región.

Viernes 6 de diciembre
Las dehesas y lagunas de la comarca del Campo Arañuelo amanecían cubiertas por una densa niebla que daba al campo un aire de misterio; las bajas temperaturas hacían que la niebla se congelase sobre cualquier superficie, cubriendo todo de una bonita cencellada.

"ciervos en la niebla" a la entrada de Monfragüe

A nuestra llegada al Parque Nacional de Monfragüe, la Portilla del Tiétar permanecía oculta bajo un velo blanco que apenas dejaba imaginar la silueta de los buitres leonados sobre los farallones de roca. Afortunadamente, ya bien entrada la mañana empezó a levantar la niebla, lo que nos permitió disfrutar de varias observaciones interesantes en distintos miradores del parque; entre éstas, destacar al águila perdicera (Hieraetus fasciatus), halcón peregrino (Falco peregrinus), buitres negros (Aegypius monachus) y un fugaz gavilán (Accipiter nisus) que cruzó ante nuestros ojos en una zona de pinar con un estornino entre sus garras.

pajareando en el conocido mirador de "El Salto del Gitano", imponente farallón de cuarcita sobre el río Tajo que alberga un gran número de especies de aves rupícolas, entre las que destaca la gran cantidad de buitres leonados (Gyps fulvus)

buitre leonado sobrevolando las dehesas de Monfragüe

Después de contemplar la inmensa extensión de dehesas y bosque mediterráneo desde lo alto del castillo de Monfragüe, nos dirigimos de vuelta a la Portilla del Tiétar con la esperanza de ver al búho real (Bubo bubo), al cual solo pudimos escuchar al caer la noche. A cambio, pudimos ver una nutria (Lutra lutra) que nadaba Tiétar arriba y que, aunque con poca luz, pudimos distinguir y disfrutar durante un momento.

Sábado 7 de diciembre
Al despertar y abrir las ventanas… ahí estaban de nuevo la niebla y el frío, cubriendo los campos y las calles de los pueblos del Campo Arañuelo. Sin embargo, las altas presiones y la inversión térmica hacían que, según nos dirigíamos hacia las zonas de raña y pie de sierra de la comarca de La Vera, la niebla quedara atrás, sumida en el valle del Tiétar, formando un bonito mar de nubes.
Este día lo dedicamos a la montaña; ascendimos desde el pintoresco pueblo serrano de El Guijo de Santa Bárbara hasta el castro celtíbero de Pimesaillo, para después descender y volver a subir hasta la ermita-refugio de Nuestra Señora de las Nieves.

ermita-refugio de Nuestra Señora de las Nieves, en el sector occidental de Gredos

En esta ruta disfrutamos de los paisajes del sector occidental de Gredos y pudimos ver algunas especies típicas de estos ambientes montanos, como el águila real (Aquila chrysaetos), escribanos montesinos (Emberiza cia) o bisbitas alpinos (Anthus spinoletta); pero las que sin duda despertaron mayor admiración fueron las cabras montesas (Capra pyrenaica victoriae), que desde la seguridad de las crestas y peñas nos vigilaban a relativa corta distancia, ocupadas en los amoríos propios de esta época del año.

macho de cabra montés vigilante desde su atalaya

al ponerse el sol y caer la noche, el cárabo (Strix aluco) reclamaba su territorio desde la lejanía del robledal

Domingo 8 de diciembre
Para no variar, la niebla volvía a ser protagonista por la mañana en las zonas bajas, por lo que nos dirigimos a las inmediaciones del pueblo serrano de Garganta la Olla, en la comarca de La Vera, donde disfrutamos de un agradable paseo a orillas de la Garganta Mayor.

rincón de la Garganta Mayor, en las cercanías de Garganta la Olla

Una vez entrada la mañana y levantada la niebla nos dirigimos de vuelta al Campo Arañuelo, para dedicar el día a pajarear en las numerosas charcas y lagunas que cubren los campos de esta comarca.
En el “charco salado” disfrutamos de un buen número de anátidas, entre ellas silbones (Anas penelope), cucharas (A. clypeata), cercetas (A. crecca) o porrones europeos (Aythya ferina); además de distintas especies de ardeidas, como la garza real (Ardea cinerea), garceta común (Egretta garzetta) o garceta grande (E. alba). De aquí nos dirigimos al embalse de Arrocampo, donde, entre otros, se dejaron ver una bonita águila pescadora (Pandion haliaetus) y varios elanios (Elanus caeruleus).

calamón (Porphyrio porphyrio) en el Embalse de Arrocampo

Por último, y para poner el broche final al viaje, nos acercamos a la charca de “Lugar Nuevo”, en las inmediaciones del Embalse de Valdecañas, donde disfrutamos de algunos bandos de grullas (Grus grus) volando a escasos metros sobre nosotros.

grupo de grullas en las inmediaciones del Embalse de Valdecañas

Un buen viaje a uno de los paraísos ornitológicos de Europa, del que nos llevamos una buena lista de especies y sobre todo buenos recuerdos y momentos compartidos…

foto de grupo en el castro celtíbero de Pimesaillo


* puede consultarse el listado de especies detectadas en los comentarios de esta entrada

viernes, 14 de diciembre de 2012

Congreso de Ornitología en Vitoria-Gasteiz

El pasado puente de diciembre se celebró en Vitoria-Gasteiz el XXI Congreso Español y V Ibérico de Ornitología. Qué mejor marco para acoger un evento de este tipo que una “ciudad verde”, repleta de parques, jardines y zonas peatonales, pensada para las personas y no para los coches y en la que se prioriza la calidad de vida de sus ciudadanos frente al desarrollismo incontrolado; todo esto ha hecho a Vitoria-Gasteiz merecedora del galardón “European Green Capital” durante el año 2012. Sin duda, este tipo de reconocimientos pone en alza el valor de las ciudades, incrementa el turismo y por tanto conlleva un crecimiento económico; un buen ejemplo de “desarrollo alternativo”, sostenible, respetuoso con el medio y con las personas.

Vitoria-Gasteiz "European Green Capital 2012"

Allí se dieron cita ornitólogos procedentes de distintos rincones de la Península Ibérica y también de otras partes del mundo, y entre los cuales estuvimos una buena representación del Grupo de Anillamiento Aegithalos.

foto de grupo en la puerta del Palacio de Congresos Europa

Ornitólogos de aquí y de allá expusieron sus trabajos. Algunos temas como la biodiversidad urbana, la migración y el cambio climático tuvieron un peso importante entre los estudios y trabajos expuestos; todos realmente interesantes.

conferencia en el Palacio de Congresos Europa

Además de conferencias, mesas redondas y póster, existieron numerosas actividades paralelas… exposición de pintura y de fotografía, entrega de premios, asambleas, actividades para los más pequeños y excursiones a diferentes espacios naturales de Euskadi.

Algunos aprovechamos la víspera de la inauguración del congreso para hacer una pequeña ruta entre Okina, un pequeño pueblo alavés cercano a Vitoria-Gasteiz, y Sáseta, otro pequeño pueblo del Condado de Treviño (Burgos). La ruta discurre entre hayedos y robledales por el desfiladero del río Ayuda, al norte del Parque Natural de Izki, donde se pueden observar algunas especies de aves típicamente atlánticas, como el carbonero palustre (Parus palustris), y distintas especies de pícidos, aunque no tuvimos suerte con estos últimos.

desfiladero del río Ayuda, entre Okina y Sáseta

Otro día nos acercamos al parque periurbano de Salburua, un humedal que a pesar de estar a escasos minutos andando del centro de la ciudad acoge gran diversidad de aves, mamíferos, plantas, etc. y donde se llevan a cabo diferentes estudios, y proyectos de conservación.

Ataria (Centro de Interpretación de Salburua) al amanecer

humedales de Salburua; al fondo, completamente nevada, la Sierra de Aizkorri, muga entre Álava y Guipuzcoa

una población controlada de ciervos escoceses (Cervus elaphus scoticus) son utilizados para evitar la proliferación descontrolada del carrizo (Phragmites australis); una curiosa forma de gestión del ecosistema

pelea de fochas (Fulica atra) en Salburua

El último día se realizó una visita guiada a Plaiaundi, en las Marismas de Txingudi (Guipuzcoa), una buena representación de un estuario cantábrico y considerado uno de los humedales más importantes del norte peninsular. Su ubicación, en la parte más abrigada del Golfo de Vizcaya, hace de esta bahía un importante refugio durante los temporales para las aves marinas, las cuales tuvieron un importante protagonismo en este congreso.

ornitólogos junto al Centro de Interpretación del Parque Ecológico de Plaiaundi, en las marismas de Txingudi

dos colimbos grandes (Gavia immer) pescaban cangrejos sin descanso en las marismas

vista general de las marismas de Txingudi; la ría del Vidasoa hace de frontera natural, dejando a un lado Hondarribia (al fondo) en la parte guipuzcoana, y en la otra orilla Hendaya, en la parte vasco-francesa

diferentes especies de limícolas comparten espacio en las marismas; entre las que pudimos ver: archibebe común (Tringa totanus), agachadizas comunes (Gallinago gallinago), chorlitos grises (Pluvialis squatarola), chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), correlimos común (Calidris alpina) y gordo (Calidris canutus), etc.
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En definitiva: unos días muy provechosos, muchas cosas nuevas aprendidas, nuevas ideas, charlas e intercambios con compañeros de distintos sitios, y nuevos lugares conocidos…

En el siguiente enlace puede consultarse el libro de resúmenes de los trabajos expuestos en el congreso.
Y en los comentarios de esta entrada puede consultarse el listado de especie que pudimos ver en los distintos espacios naturales visitados

martes, 31 de enero de 2012

Pajareando por Extremadura

El pasado fin de semana dos miembros del grupo, Javi y Miguel, estuvimos pajareando por Extremadura. El fin de semana fue buenísimo tanto en lo meteorológico como en lo “pajaril”:

Viernes 27-01-2012
Por la tarde nos acercamos a las inmediaciones del Embalse de Valdecañas, en la frontera entre Cáceres y Toledo, que alberga un dormidero de unas 5.000 grullas. En los pastizales aledaños al embalse pastaban cientos de ánsares comunes (Anser anser); y en una charca cercana se concentraban multitud de anátidas, entre las que destacaban cientos de ánades silbones (Anas penelope), que compartían la charca con cercetas (Anas crecca), porrones comunes (Aythya ferina) y moñudos (Aythya fuligula), etc.

grupo de ánsares (Anser anser) en las inmediaciones del embalse de Valdecañas

Al caer el sol, miles de grullas (Grus grus) abandonan las dehesas de la comarca del Campo Arañuelo, donde pasan el día alimentándose, para dirigirse al dormidero de Valdecañas, donde pasan la noche agrupadas al cobijo del grupo. Es todo un espectáculo ir viéndolas llegar a lo lejos, desde los pies de sierra, hasta que pasan justo por encima y a pocos metros de altura, con su sonoro trompeteo…

un bando de grullas (Grus grus) se dirige al dormidero al anochecer

Sábado 28-01-2012
El sábado nos dirigimos a la zona de las Vegas Altas del Guadiana, entre las provincias de Cáceres y Badajoz. Esta zona engloba el llamado “sector centro” de Extremadura, que reúne cada invierno entre 30.000 y 40.000 grullas, la población más grande de la península ibérica.
La mañana comenzó en el embalse de Sierra Brava, uno de los humedales más importantes de Extremadura. La lámina de agua estaba completamente cubierta por puntos, que no eran otra cosa que decenas de miles de anátidas; entre los más abundantes destacaban los ánades rabudos (Anas acuta), seguidos de cucharas (Anas clypeata), frisos (Anas strepera), tarros blancos (Tadorna tadorna), etc.

la lamina de agua del Embalse de Sierra Brava amanecía cubierta de miles de anátidas

En los arrozales de las vegas del Guadiana se alimentaban grullas y distintas especies de limícolas como agachadizas comunes (Gallinago gallinago), avocetas (Recurvirostra avosetta), agujas colinegras (Limosa limosa) y grandes grupos de avefrías (Vanellus vanellus), entre las que se dejaba ver algún chorlito dorado (Pluvialis apricaria). La zona también es interesante por los mamíferos; transitando por los caminos agrícolas nos sorprendió “el diablo de los matorrales”, un meloncillo de buen tamaño (Herpectes ichneumon) que cruzó justo delante de nosotros.

vista de los arrozales de la Vega del Guadiana

durante el día, grupos de grullas se alimentan en arrozales, dehesas y rastrojos

Ya en la zona de Navalvillar de Pela, las grullas compartían los predormideros con multitud de anátidas y, algo interesante, un grupo de cinco moritos (Plegadis falcinellus). Pero sin duda el plato fuerte de la jornada fue ver la entrada de las grullas al dormidero. Desde que empieza a caer el sol comienzan a llegar, uno tras otro, grupos de cientos de grullas, que no cesan hasta que apenas queda luz. Según van llegando empiezan a coger sitio en el dormidero, lo que genera un gran revuelo de gritos y trompeteos que puede oírse a varios kilómetros. Todo un espectáculo de la naturaleza.

miles de grullas regresan a los dormideros al caer el sol; al fondo el Pico Villuercas

algunos grupos pasan realmente cerca; todo un espectáculo...

Domingo 29-01-2012
La mañana del domingo nos dirigimos al Embalse de Arrocampo e inmediaciones. El agua de este embalse refrigera los reactores de la central nuclear de Almaraz; el agua alcanza altas temperaturas incluso en invierno, lo que permite una alta productividad de los ecosistemas acuáticos durante todo el año. La abundancia de alimento y la bonanza del clima hace que algunas especies típicamente estivales también pasen aquí el invierno; es el caso de la garza imperial (Ardea purpurea), de la que pudimos ver un ejemplar, abubillas (Upupa epops), golondrinas comunes (Hirundo rustica), etc.
Lo más interesante de la jornada fue ver una pareja de nutrias (Lutra lutra) que entraban y salían fuera del agua, llamándose y persiguiéndose. Esta especie se encuentra en celo en esta época por lo que son menos huidizas y más fáciles de ver.

nutria (Lutra lutra) llamando a su compañer@

En resumen, un buen fin de semana, algunos sitios nuevos que no conocíamos y un buen número de especies vistas. Esperamos que os haya gustado la entrada… un saludo…

* en los comentarios de esta entrada puede consultarse la lista de especies detectadas

miércoles, 6 de abril de 2011

Aegithalos en Pétrola e Isla Grosa

La pasada semana disfruté de unos días de asueto en los que aproveché para participar en la campaña de anillamiento que viene realizando ANSE durante el paso migratorio prenupcial en Isla Grosa (Murcia) dentro del proyecto Piccole Isole de anillamiento en pequeñas islas del Mediterráneo.

Aprovechando el viaje, y que paré a visitar a la familia en Albacete empecé este periplo acompañando a Ángel y Antonio del Grupo de Anillamiento de Albacete en una jornada el sábado 26 de marzo en las lagunas de Pétrola, las cuales se encuentran con un nivel de agua bastante elevado.
Macho de pechiazul

La jornada comenzó con una buena vuelta de golondrinas (creo recordar que unas 30) y un par de aviones zapadores, y entre cettias, bisbitas y demás pudimos disfrutar de un macho de pechiazul y una lavandera boyera bastante llamativos.
Lavandera boyera

 El domingo 27 de marzo fue el día en que entré en la isla, en la que estuve trabajando hasta el miércoles de la semana siguiente con una compañía excepcional. Desde aquí aprovecho para mandar un saludo y agradecer estos buenos días a Fran y Ángel de ANSE y a Manolo que vino desde Málaga.
Macho de collalba rubia

Durante los días en que estuvimos allí pudimos ver especies migrantes a las que no estaba acostumbrado, pues venía del frío invierno y de Picogordos y Lúganos. Entre currucas y mosquiteros varíos cabe destacar a los coloridos colirrojo real y la collalba rubia.
Macho de colirrojo real

Ya el martes por la noche, decididos a probar suerte con los autillos tuvimos la sorpresa que nos deparaban las redes para estos 4 días, un alcaraván!!
Alcaraván
Anillamiento del Alcaraván
 Sin más, después de haber disfrutado, y sobretodo aprendido, hubo que volver a la Alcarría, en la que seguiremos recordando que no todo son nuestros carboneros, herrerillos, picogordos, lúganos... y con la llegada de la primavera nuestras carrasqueñas y papialbos del borbotón.

Un saludo.